Proudly Made In Bloomfield

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A Traves de las Puertas de la Llave de Plata. H.P.Lovecraft.

"Ni la muerte, ni la fatalidad, ni la ansiedad, pueden producir la insoportable desesperación que resulta de perder la propia identidad."

#11: La Sombra de Saros en las LES 2018

EventosPosted by Xabier Ugalde 21 Oct, 2018 18:07:14

Mi presencia en las jornadas Ludo Ergo Sum 2018 ha sido algo en lo que también las circunstancias se fueron alineando de una manera difícil de predecir, pero que finalmente me permitieron acudir contra pronóstico. Comencemos por el principio.

El febrero tuve la oportunidad de conocer a Pedro J. uno de los fundadores de las LES que se desplazó hasta Bilbao en solitario para participar en las jornadas Bilbao Rock&Rol. Él fue uno de los jugadores que participó en la partida especial de Saros, a lo largo de todo un día, por lo que en cierto modo, tuvimos algo de tiempo para conocernos y congeniar. En nuestras charlas tuvo la ocasión de hablarme de las LES y de que eran un concepto diferente al de las Rock&Rol, unas jornadas de carácter más íntimo y personal, si se puede decir.

En aquel momento ni siquiera me había planteado la posibilidad de acudir, pero cuando me enteré de las fechas en las que se iba a realizar el evento y revise mi agenda de lleve una agridulce sorpresa. Por un lado las fechas me pillaban de vacaciones, lo que facilitaba que pudiese acudir, sin embargo, justo ese fin de semana estaría regresando de un viaje lo que me lo complicaba sobre manera, generándome cierta decepción al respecto.

Sin embargo, Felipe me confirmó que él sí que podría acudir y que quería dirigir un par de sesiones de mi módulo, Pesadilla en Manor Peak. De esa forma, al menos aunque fuese con un spin off, Saros estaría presente en las LES. No sé si fue la motivación que me generó el saber que Felipe estaría allí o que directamente las cosas sucedieron así, pero lo cierto es que conseguí adelantar el viaje que tenía un par de días, con lo que el camino para acudir a las jornadas se había despejado.

Inscribí dos partidas y una charla de presentación en la web de las jornadas. En esta ocasión no tendría tanto tiempo para dirigir como en las Rock&Rol, por lo que tenía que elegir un capítulo de la campaña que pudiese funcionar como one shot y que tuviese un poco de todo lo que cabe esperar en una partida de Cthulhu. Si en las Rock&Rol había optado por el inicio de la campaña y jugar los capítulos 1 y 2, esta vez el elegido sería el capítulo 3, un encargo algo peculiar en una mansión abandonada muchos años atrás.

No andaba sobrado de tiempo si quería llevar algo de promoción de la campaña a las jornadas así que en un primer momento pensé en hacer un pequeño díptico con información de la campaña, personalizándolo específicamente para las LES. Posteriormente, y ya con la fantástica ilustración de David Ardila para la portada, encargué unos impresionantes posters en A2 que me pareció buena idea llevar para repartir a los jugadores de mis las partidas de Saros y también los de Manor Peak.

Unos días antes del evento me confirmaron las dos partidas, viernes y sábado tarde en la mesa R33, pero la charla no podría ser posible, ya que en esta edición de las jornadas, las charlas tipo presentación habían dejado paso a talleres de otro tipo. Con todo preparado llegó el momento de emprender el viaje a Madrid.

Aprovechando que llegábamos a primera hora del viernes y que las jornadas no empezaban hasta la tarde, tuvimos la ocasión de visitar la fenomenal exposición Yōkai: Iconografía de lo fantástico en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, antes de zambullirnos de lleno en las jornadas.

A pesar de que el viernes hubo bastantes problemas con el transporte público en Madrid, conseguimos llegar a tiempo al recinto de las jornadas. Como íbamos a dirigir partidas, no tuvimos que esperar para entrar a prepararlo todo, y menos mal, porque las dimensiones de la cola que vimos al llegar ya nos empezó a dar una idea de la magnitud del evento en el que íbamos a participar.

Las partidas tanto del viernes como del sábado transcurrieron de manera excelente, con geniales grupos de jugadores que demostraron mucho interés y ganas de jugar. El feedback recibido por su parte fue muy positivo, tanto del capítulo que jugamos de Saros, como de Manor Peak. Siempre me resulta fascinante dirigir en jornadas con jugadores nuevos y desconocidos, ya que le ayuda a uno mismo a salir de su burbuja particular o del grupo de juego habitual. Ponerte delante de jugadores desconocidos siempre genera algo de nerviosismo, ya que no sabes cómo va a ir la cosa, si les va a gustar la partida o uno mismo como máster, si cumplirás con sus expectativas y conseguirás que disfruten o no.

Creo que el capítulo elegido de Saros fue todo un acierto porque ambos grupos pudieron jugar una aventura que empezaba y tenía un cierto final, y les dio tiempo a desarrollar su investigación y desempeñar la extraña tarea que les habían encomendado. Evidentemente, ese capítulo, jugado en la campaña presenta más cursos de acción y de investigación pero adaptado a una partida corta de jornadas creo que quedo muy bien. Varios de los jugadores se quedaron con el gusanillo de seguir, me preguntaron acerca del proyecto y se interesaron por mis andanzas, lo cual es de agradecer y me hace pensar que realmente disfrutaron de la partida.

Pero no todo fue dirigir las partidas. Allí también había algún expedicionario bilbaíno como Borja o Iván, al que pude saludar brevemente y al menos ponernos cara. Me quedó tiempo también para encontrarme con algunos viejos amigos y compañeros como Alfonso y Juanra, ambos Roleros del Abismo. También gente de mi pasado remoto como Sergio y Rocío a los que hacía dos décadas que no veía y con los que pude reírme como si no hubiera un mañana, tomando cervezas también en compañía de la agradable gente de Ediciones Sombra. Poder conocer y comer con bellísimas personas como Jose Masaga o Rodrigo Carmona de Other Shelves, dedicándonos a arreglar un poco el mundo.

También tuve tiempo para jugar un par de partidas de rol. La primera de ellas, Horror en Missoula, del juego Far West: La Leyenda fantásticamente dirigida y con grandes compañeros de mesa, como Pedro Gil de La Marca del Este. Pude aprender la mecánica de un juego que, ya solo por la temática sabía que se iba a venir a mi biblioteca. Pero además es que la edición que han hecho en Wild Bunch Publishing es sencillamente espectacular.

La segunda un Hack&Slash de Conan D20 preparada por los Roleros del Abismo. Lo bonito de la partida fue que se jugaba en dos mesas con grupos enfrentados y que en un momento determinado tuvimos que juntar para jugar un tramo entre todos los jugadores con los dos masters. Batallas navales, amazonas bizarras y dioses mono que despiertan cabreados de su letargo. Que más se podía pedir a una partida de Conan? Os lo digo yo, ¡nada más!

En definitiva, no puedo más que estar súper contento del paso de La Sombra de Saros por las LES. Pude repartir cientos de folletos sobre la campaña y los pósteres que llevaba. Bastante gente que no jugó la partida se interesó por el proyecto, preguntándome al respecto. Sobre todo por haber estado en un evento tan bien organizado, donde los voluntarios camisetas naranjas eran numerosos y funcionaban con precisión militar, donde no podías más que sentirte a gusto con el buen ambiente reinante y viendo como las mesas de ese gran pabellón se llenaban con los más de 4800 asistentes a lo largo de todas las jornadas. Roleros, jugones de mesa, familias con los niños, editoriales, autores… todos juntos pasándolo en grande.

Algo digno de vivir y de repetir!



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#7: La Sombra se extiende: Preparando las Bilbao Rock&Rol 2018.

EventosPosted by Xabier Ugalde 10 Sep, 2018 22:58:18

Muchas veces las cosas suceden de la manera que menos te lo esperas. A finales de 2017 todavía ni había pensado en cuándo ni cómo hacer pública la existencia de Saros, sin embarco en una conversación con los organizadores de las jornadas Bilbao Rock&Rol me enteré de algo muy interesante. Entre las actividades que estaban valorando realizarse contemplaban el que hubiese una partida que durase todo un día, en la que solo se pararía para comer.

Enseguida se me encendió la bombilla que me hizo proponerles que esa partida fuese de Saros. Ellos buscaban una actividad de este tipo y yo tenía material más que de sobra para jugar todo un día seguido. Además era material original que nadie hasta la fecha había tenido ocasión de jugar. Las jornadas podían ser un gran pistoletazo de salida para que Saros se hiciese público, y además me permitiría empezar a realizar las pruebas de juego.

Este concepto, sin duda, era algo un poco diferente a las típicas partidas de jornadas de 3-4 horas de duración. La inscripción a la partida sería de pago, pero incluiría la comida y el picoteo. Evidentemente, mucha gente no querría gastar el día entero en una sola partida, pero si encontraba 4 chalados que estuviesen dispuestos, podría ser algo inusual, pero bastante especial. Los próximos meses hasta febrero del 2018 iban a ser ajetreados.

Aunque la partida iba a durar todo un día, y si por fuera, la alargaría hasta que los propios jugadores quisieran, tenía que decidir que parte de la campaña íbamos a jugar. Había calculado por el tiempo disponible que, lo más probable es que nos diese tiempo a jugar solo un par de capítulos, de los 9 que consta la campaña, pero ¿cuáles?

Barajé varias opciones pero no tardé demasiado en decantarme por jugar el inicio de la campaña. El inicio de una campaña como Saros tiene que ser capaz de conseguir que los jugadores se metan en harina para lo que luego les vendrá. En aquel entonces albergaba algunas dudas sobre si el capítulo uno (un juicio) era adecuado para comenzar la campaña, por si se les hacia un poco cuesta arriba a los jugadores o si las mecánicas que había planteado no funcionaban demasiado bien. Así que me vendría muy bien probar el inicio de la campaña con fuego real.

Además, los capítulos uno y dos transcurren prácticamente sin solución de continuidad, por lo que en cuanto a ritmo de juego iba a ser lo más adecuado, para que la inmersión de los jugadores fuese lo mayor posible. Por si las moscas, también había preparado el capítulo tres, aunque dudaba seriamente de que fuésemos a llegar. El contenido ya lo tenía claro, ahora me tocaba preparar el “desembarco” de Saros.

En la sociedad de la información en la que vivimos, las redes sociales son un punto clave para darse a conocer. Aunque he usado tradicionalmente Facebook y Twitter, nunca he escrito demasiado, siendo un usuario pasivo que se dedicaba simplemente a seguir a las páginas o usuarios que me resultaban interesantes. Sin embargo, si iba a dar a conocer Saros, resultaba imprescindible ponerse con las redes sociales, y dado que suelo usar Facebook con mayor asiduidad, decidí empezar creando el perfil de Saros en esta red social. También empecé a meterme en diversos grupos de Facebook, dedicados a los juegos de rol, algunos simplemente por el interés como aficionado al hobby pero otros más interesantes y en los que podría participar más.

Además, empecé a probar con los elementos gráficos que ya tenía para hacer algo que poder llevar a las jornadas. Lo primero que se me ocurrió es hacer unos marcapáginas para repartir a los asistentes a las jornadas, a ver qué tal salía la cosa. Por aquel entonces ya tenía una primera versión para el logo de Saros, así que con ese primitivo logo y el icónico dibujo de Chandaputra, me lancé al ruedo.

Posteriormente pensé que estaría bien poder llevar algún cartel o similar, encontrándome con la posibilidad de hacer un tótem de una manera relativamente sencilla. Podría estar bien como una especie de cartel enorme para que los jugadores pudiesen encontrar con facilidad el lugar de la partida en el laberintico recinto de las jornadas. Ya tenía incluso un pequeño restyling del logo, por lo que el resultado fue incluso mejor que con los marcapáginas.

La posibilidad de probar con fuego real la campaña hacia que mi cabeza no parase de dar vueltas pensando también en elementos formales y no solo de fondo que podía probar en la partida, y que podrían servir de complementos en una futura campaña de mecenazgo (si conseguía llegar a ese punto). En este sentido conté con la inestimable ayuda de mis compañeros de Orc From Bilbao (OFB) para diseñar unos bonitos tokens en acrílico y un útil marcador de clima.

Los tokens es algo que siempre me ha parecido muy útil en las partidas para llevar fácilmente la cuenta de algunos elementos. Aunque lo mismo se puede hacer con garbanzos, quedan mucho más elegantes si son de acrílico grabado por láser. Preparamos cuatro diseños, para llevar la cuenta de los puntos de vida, los de cordura, los de magia y finalmente unos que podían usarse como munición o directamente para cualquier cosa que fuese necesaria. Con los de munición, la primera idea era hacerlos con los diámetros reales de los calibres, pero pensándolo mejor, podía ser bastante lioso por la multitud de diferentes calibres que se usaban en los años 20.

El otro elemento fue el dial de clima, fabricado en DM. Llevaba tiempo dándole vueltas a crear una mecánica para el que director de Saros pudiese aplicar el clima de una manera aleatoria pero con cierto criterio. Esto es algo que tiene que ver más con el metajuego que con el argumento propiamente dicho de la campaña, pero podía ser de bastante utilidad en función de las acciones de los jugadores. Tras consultar con los usuarios del grupo de Facebook de Creadores de juegos de rol, establecí una mecánica bastante interesante. Como el tiempo de cada día podía estar relacionado con el del día anterior, necesitaba una manera cómoda de poder llevar estos cambios fácilmente. Y de nuevo, mis compañeros de OFB aportaron la solución con este fantástico dial doble que contempla el tiempo y las estaciones.

Y por fin, las jornadas llegaron. El viernes incluso tuve ocasión de dirigir a un grupo Cruces de Guerra, para ir calentando motores. El sábado era el día de Saros. He de reconocer que estaba un poco nervioso y con mucha curiosidad por saber cómo transcurría el inicio de la campaña. Sin embargo, todos esos temores se fueron esfumando en cuanto nos pusimos manos a la obra.

Creo que tuve la inmensa suerte de contar con un grupo totalmente comprometido con la partida. Un madrileño, un catalán y dos bilbaínos fueron los primeros en probar Saros. La partida transcurrió de una manera muy fluida y prácticamente todo lo que tenía en mente que fuese a pasar pasó. Los golpes de efecto funcionaron como yo había previsto, y sobre todo, se me fueron las dudas sobre el inicio de la campaña con un juicio.

Efectivamente, jugamos los dos primeros capítulos en unas 12 horas de partida. Para jugar el tercero tendríamos que haberlo hecho durante la noche, y aunque por momentos los jugadores se vinieron arriba y quisieron continuar, no hay que olvidar que en las jornadas, como su propio nombre indica, además de rol hay rock, y un poco de fiesta y desenfreno en el concierto de las jornadas después de haber visitado Bloomfield durante todo el día ¡tampoco nos vino nada mal!



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